Conciertos con  Bilas

 

Las propiedades de este instrumento y su potencia sonora tanto en espacios cerrados como al aire libre, permiten hacer conciertos muy especiales sin amplificar. La increíble duración de su sonido y el amplio abanico de armónicos y frecuencias llegan a grandes distancias.

Las Bilas tienen una potencia sonora extraordinaria, llena de harmónicos y vibraciones, que elevan anímicamente al oyente. Es igual a que distancia lo escuches, sus efectos son altamente positivos. En cada una de las campanas, desde su fabricación hay incorporadas en su interior cuatro, cinco o seis sonidos armónicamente entrelazados entre sí. Y tocándolas una vez es suficiente para crear armonía a su alrededor. Las Bilas más grandes, emiten infrasonidos y ultrasonidos, vibraciones que a un nivel consciente no podemos escuchar aunque igualmente las recibimos y son precisamente las frecuencias más beneficiosas para el cuerpo y la mente.

El cuerpo humano es un sistema vibratorio complejo, las Bilas trabajan estimulando la frecuencia correcta de diferentes partes del cuerpo, emocional, mental o espiritual. Cuando las ondas de sonido se reciben, estas frecuencias de resonancia son capaces de recargar la energía de las células que se encuentran en mal estado, devolviéndolas a la salud.

Las vibraciones sonoras activan nuestro sistema nervioso, todos los órganos y cada átomo de nuestro ser. Los sonidos vibran en patrones, crean campos de energía con resonancia y movimiento, los cuales alteran los ritmos internos.

El sonido es una onda que se manifiesta como aire en movimiento, que toma las vibraciones de un objeto y las desplaza. Esta onda sonora choca contra nuestros tímpanos y lleva a cabo un proceso bioacústico extraordinario mediante el cual se transforma primero en una sustancia química y luego en impulsos eléctricos para viajar por nuestro cerebro. Nuestros cerebros pulsan y vibran produciendo frecuencias electromagnéticas que pueden ser medidas en hercios. Estas frecuencias de las ondas cerebrales se miden en la misma anchura de banda que el sonido: en ciclos por segundo (Hz). Algunas frecuencias sónicas de las Bilas, pueden llegar a afectar a nuestras ondas cerebrales.
Las ondas cerebrales que se ven estimuladas con el sonido de las campanas planas, son:

Ondas Alfa, ondas Theta, Ondas Delta, llevándonos a estados de profunda relajación, o meditación.

Además se produce automáticamente frecuencias de pulso binaural, a causa del gran abanico de armónicos que suena a la vez. El sistema Binaural es una operación automática que hace nuestro cerebro al restar un sonido con otro, equilibrando de esta manera los hemisferios derecho y izquierdo del cerebro. También con la audición de un concierto de campanas planas, se produce de forma automática el principio básico del arrastre sónico. Por resonancia se hace vibrar al cuerpo que se encuentre cerca, por el sistema de simpatía, a una sintonía de elevada frecuencia.