LA REVELACIÓN PRÁCTICA QUE NOS ENSEÑA EL BIÓMETRO DE BOVIS


En el siglo pasado A. Bovis. Investigó el nivel vibracional del cuerpo humano en distintas fases y la radiación que emana de la tierra en lugares alterados, creando así una escala que después fue perfeccionada por el ingeniero A. Simoneton, enfermo de tuberculosis. Éste consiguió superar su dolencia testando todos los alimentos que consumía y tomando solo aquellos que tuviesen una vibración alta.

Para medir el nivel vibracional se creó el Biómetro, que es una escala de 0 a 10000, en una nueva medida, que se denominó, unidad Bovis (UB).

Después de testar a muchas personas, A. Bovis determinó que un cuerpo está sano cuando vibra en el rango de 6500 a 8000 UB; una persona enferma de cáncer vibra entre 4000 y 4500 UB, y una persona próxima a la muerte vibra sobre las 1000 UB.

El verdadero artífice de la escala que actualmente conocemos fue el ingeniero Simoneton, que la utilizó para medir el nivel vibratorio de lugares, personas, animales y materia.

A partir del Biómetro Bovis se diseñó el Biómetro ampliado, que cubre el rango de frecuencias de 10000 a 20000 UB. Con él se cubre el campo de los “niveles vibracionales etéricos” de 11000 y 13500 UB, y el de los “niveles vibracionales espirituales” de 13000 a 19500 UB. La Maison de la Radiesthésie de París ha puesto en el mercado un Biómetro que cubre el rango de 0 a 30000 UB. . No somos conscientes del gran legado que nos dejaron Bovis y Simoneton al crear esta escala, que considero uno de los grandes logros de la Radiestesia. Resulta muy práctico el poder evaluar cada alteración telúrica para poder comprender y encajar correctamente cada una de las piezas que conforman el gran entramado energético.

El Biómetro de Bovis no es ningún instrumento, es simplemente un dibujo, una escala milimetrada, y para su utilización es necesario tener una sensibilidad radiestésica suficiente. La medición se efectúa con un péndulo acabado en punta.

USO PRACTICO DEL BIOMETRO DE A.BOVIS

Al igual que en el uso de cualquier otra gráfica, colocaremos el péndulo a la mitad, formulando mentalmente la pregunta; la que yo empleo es la siguiente: “deseo ser consciente del nivel energético de [lugar, persona, alimento...]”. Éste se moverá hacia la izquierda al centro o a la derecha. Lógicamente si el movimiento oscilante es hacia el frente nos estará señalando la media en la gráfica, y si no lo desplazaremos hacia el lado que nos señala hasta que el movimiento nos señale una medición al frente. Si creemos que nos señala 7200 UB, por ejemplo, y no estamos seguros de si la medición es correcta podemos confirmarlo preguntando “¿la medición es más de 7000, más de 7100, más de 7200?”, hasta que la respuesta sea negativa, o directamente preguntar “¿es correcta la medición de 7200 UB?” Otra forma de utilizarlo es situando el péndulo sobre la parte izquierda de la gráfica y mover lentamente la mano hacia la derecha. El péndulo girará en círculos como pretendiendo adelantarnos, cuando se para sobre una medida, deja de girar y nos la indica.

 

EQUIVALENCIAS EN LA ESCALA DE U-BOVIS-a- Hz

 

 

Todo en el Universo vibra. Todo lo que tenga energía material e inmaterial. Absolutamente Todo! Desde el mas pequeño átomo, las moléculas de agua, las células, hasta las piedras, los planetas, las galaxias, etc. Incluso hasta la luz y los sonidos son frecuencias de vibración. A esto se refiere la Ley Metafísica de Vibración y la Ley de Correspondencia que dice “Como es arriba, es abajo”, es decir, tal como es en el mundo micro (átomos, células, etc.) es en el mundo macro (planetas, galaxias, etc).

Nuestro cuerpo es energía y como materia universal que es, como seres de luz que somos y debido a que nos componemos de muchos átomos, partículas, moléculas y células, este no esta exento de vibraciones. Estas vibraciones están tanto en nuestro cuerpo físico como en nuestros cuerpos sutiles (mentales, emocionales, espirituales, etc)

Los cuerpos sutiles son bandas de energía de diversa intensidad y de diferentes frecuencias de vibración que rodean e interactuan con el cuerpo físico. Estos cuerpos trabajan de forman conjunta, afectando e interactuando unos con otros todo el tiempo. La terapia de vibración se está utilizando en tratamientos del cancer, pues los órganos y celulas enfermas "olvidan" como vibraban sanas, y necesitan ese recuerdo.

Existen una variedad de campos de energía que rodean y emanan del cuerpo físico, estos incluyen, pero no se limitan a energías de luz, electricidad, calor o térmica, de sonido, magnético y electromagnético. Algunos de estos campos de energía son generados dentro del cuerpo y otros son recibidos de afuera y luego transformados por el cuerpo a través de los chakras, que son el enlace entre el mundo fisico y los cuerpos sutiles.

Vamos a hacer un alto en el primer cuerpo, el cuerpo físico o eterico. El cuerpo físico es el más denso de todos y es el que nosotros los humanos (gracias a la ciencia occidental) conocemos tan bien.

Dentro del mismo plano físico encontramos lo que se denomina el Cuerpo etérico. Por definición científica, el éter es considerado como un estado intermedio entre la materia y la energía pura. Algo de eso encontramos en el cuerpo etérico de todos los seres.

El etérico es un cuerpo de energía formado por finísimos hilos de luz, que se entrelazan formando algo así como una red intrincada.

El cuerpo etérico funciona como el intermediario entre el físico y los demás cuerpos que integran al ser humano.

Toda la información que viene del cuerpo físico y deba alcanzar a los cuerpos (o planos) más elevados, pasa necesariamente a través del etérico. De manera inversa, todo aquello que desde los cuerpos más sutiles deba llegar a manifestarse a través del cuerpo físico, pasa necesariamente a través del cuerpo etérico.

Una función sumamente importante del cuerpo etérico es la de conferir vida al cuerpo físico. Es por esta razón que en otras disciplinas similares, al cuerpo etérico se lo denomina “cuerpo vital”.

Como ya hemos explicado toda energía manifestada, incluso en forma material, tiene su particular Código Energético, cada pensamiento que tenemos, cada emoción y sentimiento que experimentamos, cada palabra que decimos, cada actitud que adoptamos, tiene su particular frecuencia vibratoria que afecta a nuestra Energía Vital (Cuerpo eterico) y tiene también su repercusión en todo el Sistema Energético afectando a cada uno de nuestros cuerpos.

Pues bien, cada alimento que tomamos también tiene un código vibratorio, su particular energía y frecuencia vibratoria que afecta directamente a nuestro cuerpo físico-eterico afectando asi al resto de nuestros cuerpos, a todas nuestras células, órganos y a la calidad y cantidad de nuestra energía vital.

Para que un alimento pueda contribuir al mantenimiento y mejora de nuestra salud física y bienestar emocional, es totalmente necesario que la energía, y la frecuencia vibratoria del alimento, armonice con nuestra propia Energía Vital y frecuencia vibratoria. Cuando la frecuencia vibratoria de un alimento, armoniza con la frecuencia vibratoria de nuestras células, se establece una sinergia o interacción positiva, la cual repercute positivamente en todos nuestros cuerpos, incrementando nuestra vitalidad y salud. Cuando la frecuencia vibratoria del alimento, no armoniza con la de nuestras células, lo que se produce es un desequilibrio en todo nuestro Sistema Energético, creando el ambiente ideal para que proliferen las enfermedades.

Muchos de los alimentos que tomamos, ya sea por la sobrecarga tóxica que contienen (restos de abonos químicos, fitosanitarios, hormonas, aditivos, etc.), ya sea por la propia naturaleza del alimento, tienen una vibración negativa, que afecta negativamente a nuestra salud cuando los tomamos. Para verlo mas claramente hablemos de las frecuencias vibratorias de salud y de las frecuencias vibratorias de la enfermedad

En 1992, Bruce Taino llevó a cabo en la Universidad Estatal de Cheny (Washington), el estudio de la frecuencia vibratoria media del cuerpo humano sano y determinó que durante el día esta era de 62 a 72 MHz. Averiguó igualmente que cuando se reduce la frecuencia vibratoria de una persona, el sistema inmunológico se ve comprometido. Si la frecuencia se reduce a 58 MHz, aparecen los síntomas del resfriado o la gripe a los a 42 MHz sobreviene el cáncer y a los 25 MHz se inicia la muerte. A medida que baja el tipo de vibración, las sinapsis del cerebro se dañan. Sus conclusiones fueron contundentes, dietas grasientas y altas en hidratos de carbono matan de hambre a las células del cerebro. Los sustitutos del azúcar tales como los edulcorantes destruyen las terminaciones nerviosas. Sus investigaciones recogían el testigo de las iniciadas por el Dr. Royal Raymond Rife (1888-1971).

 Las frecuencias vibratorias de los alimentos

Actualmente, hay estudios que han demostrado que, en sólo tres segundos, tras un sorbo de café, la frecuencia de una persona se reduce en 14 MHz. Sin ninguna intervención para reequilibrarla, la frecuencia de esa persona tardará tres días en volver a la normalidad (algunos expertos señalan que la inhalación de aceites esenciales recupera la frecuencia bioeléctrica perdida en menos de treinta segundos). De la misma forma, un pensamiento negativo puede reducir la frecuencia de una persona de 10 MHz, mientras que una actitud mental positiva puede elevarlo en 10-15 MHz.

Del estudio de las frecuencias corporales se desprende el interés de conocer las frecuencias de las sustancias que comemos, respiramos o absorbemos. Hoy diversas investigaciones nos permiten conocer la frecuencia vibratoria (la luminosidad de los alimentos.). Los alimentos procesados o en conserva y los de procedencia animal tienen una frecuencia de cero. Los productos frescos se sitúan de media en los 15 MHz, las hortalizas de 12 a 22 MHz y los frutos de árboles y arbustos de 20 a 27 MHz. Entre los alimentos de mayor frecuencia luminosa, por encima de los 50 MHz, encontramos el cacao y chocolate sin procesar, la espirulina, el limón, las algas, etc. Esto también demuestra que el régimen alimentario rico o basado primordialmente de estos alimentos es a la vista de la "pirámide de luz de los alimentos” el que mejor se adapta para mantener un alto grado de energía en el conjunto del cuerpo.

La medida de la luminosidad de los alimentos es un dato que ilustra su capacidad nutritiva en una visión más holística. En síntesis, no hay duda que la luz, como frecuencia vibratoria nutritiva, absorbiendo la que contienen los alimentos, es esencial en la dieta humana.