"LA MASTABA DE TI"

V dinastía- hacia 2400 a.C.

Al este del Serapeum se halla la mastaba del funcionario Ti, uno de los descubrimientos más fabulosos de Auguste Mariette durante sus excavaciones en Saqqara en 1860.

Auguste Mariette

Ti ostentaba el título de "peluquero supremo de la corte" y ejercía distintos cargos en la administración de dos complejos de pirámides y cuatro santuarios del sol del la V dinastía. La profusión de cargos de debía a su relación personal con el monarca, quien también le recompensó con el rango de "único amigo del rey". Los generosos ingresos que le proporcionaban sus cargos le permitieron promover la construcción de una tumba representativa y contratar a los mejores artistas de los talleres reales. La parte superior de la mastaba, que se elevaba sobre el terreno, está hoy enterrada bajo la arena del desierto. Un pequeño vestíbulo de acceso al gran patio rodeado de pilares, de donde parte el pozo que conduce a la cámara funeraria subterránea. El estrecho corredor de la esquina suroccidental lleva a la capilla de culto, la sala más importante de la tumba, pasando por la cámara de las provisiones. En la pared oeste hay dos puertas falsas destinadas al culto votivo y, en la pared sur, unas pequeñas rendijas dejan entrever el serdab situado detrás, donde Auguste Mariette descubrió una estatua erguida de Ti de tamaño mayor que el natural.

Las ofrendas destinadas al culto del difunto se establecían en vida mediante la disposición por escrito de la donación funeraria. Se trataba de los víveres propiedad del difunto que los sacerdotes competentes debían depositar sobre la mesa de las ofrendas situada delante de la puerta falsa. Dado que la consumación física de las ceremonias de ofrenda tenían un límite temporal, el carácter mágico de las escenas representadas ofrecía una garantía de eternidad. La matanza de animales se encontraba entre las imágenes canónicas, ya que el abastecimiento suficiente de carne era un elemento imprescindible de las ofrendas a los muertos. Egipto era una nación agrícola que dependía de la prosperidad de su agricultura . No es de extrañar por tanto que las escenas de la vida ruralocupen un gran espacio en las tumbas. No se trata de revestir las paredes con escenas de género para su embellecimiento, sino de crear una imagen idealizada de la realidad que estuviera a la disposición del funcionario para toda la eternidad.

Además de las escenas de la vida rural, en la pared sur de la cámara de culto se pueden ver diversos oficios artesanales, como los carpinteros realizando distintos trabajos. La verdadera obsesión del difunto por conservar en el más allá los cargos que había adquirido en vida, así como su reconocimiento social, mediante las representaciones de su tumba era aplicable también a sus pertenencias materiales. En el registro inferior de la pared norte, Ti mandó disponer una larga fila de sirvientes que caminan transportando todas las propiedades del difunto.