"Tanis"

Al aproximarse al pueblecito de San el-Hagar  en la parte norte del delta oriental sew divisan desde lejos las impresionantes ruinas de Tanis. la Soan bíblica. El mayor promontorio habitado del país (kom, montículo sobre construcciones antiguas, cerca de 1600x1200 m y apenas 40 m de altura) captó el interés de los arqueólogos desde una época temprana. Auguste Mariette llegó a Tanis en 1860 , Flinders Petrie le siguió en 1883/1884 y de 1929 a 1951 se ocupó de las excavaciones Pierre Montet, quien tuvo el honor de desenterrar las tumbas reales. Un equipo francés sigue trabajando en Tanis, y de momento no se prevé abandonar las excavaciones. La localidad fue designada capital de Egipto a principios de la XXI dinastía , cuando se abandonó la metrópoli ramésida de Pi-Ramsés por motivos políticos y económicos. En el centro del promontorio se halla el gran templo de Amón, rodeado por un robusto muro de ladrillo (430x370 m) que fué ampliado por última vez durante la era ptolemaica. La zona de entrada contaba con una puerta imponente de Sheshonki III (XXII dinastía) que, al igual que muchos otros edificios de Tanis, estaba hecho con bloques de granito aantiguos traídos de otros lugares. Detrás se abre una gran extensión salpicada de monumentos ( estatuas, obeliscos, columnas y bloques con relieves), cuya cohesión arquitectónica original se ha perdido casi por completo.
Cuando los gobernantes de Tanis tomaron la determinación de trasladar la capital más al norte, fue necesario resolver un problema decisivo. Las canteras de las que se obtenían los materiales de construcción se encontraban muy lejos de allí, en el alto Egipto. Por esta razón se decidió desmantelar los edificios y monumentos de la ciudad ramésida y transportarlos a lo largo de 20 Km hasta su nuevo emplazamiento.
El largo reinado de Ramsés II (1279-1213 a.C.) no permitió realizar suficientes estatuas de bulto redondo del monarca para satisfacer su gigantesco programa de obras en todo el país. Para soslayar este inconveniente , se transportaron y reutilizaron numerosas estatuas de reyes anteriores, procedentes de santuarios de la zona de Manfis, para la decoración de los templos de Pi-Ramsés. Entre ellas figuraban obras originales de la XIX dinastía. La opulencia de los materiales todavía permite imaginar la antigua magnificencia del templo, a pesar de la expoliación que sufrió Tanis durante mucho tiempo y pese a que numerosos monumentos independientes acabaron en museos (El Cairo-Paris). Se han descubierto 23 obeliscos, así como incontables estatuas de dimensiones colosales ( de hasta 20 metros). La mayoría de estas piezas son de granito rojo, y se labraron durante el reinado de Ramsés II con destino a su capital.
El arqueólogo francés Pierre Montet descubrió en 1939 la necrópolis real de los monarcas de la XXI / XXII dinastías en la esquina sudoeste del recinto sagrado . Las distintas cámaras funerarias cámaras funerarias estaban muy juntas y se encontraban originariamente por debajo del nivel del suelo. Con todo, no se conserva ningún resto de los presumibles edificios superiores. Entre los hallazgos destaca, sobre todo, el rico tesoro funerario de Psusennes I (XXI dinastía) constituido por objetos comparables a los de la tumba de Tutankamón (recipientes de culto de metales nobles, lujosas joyas y la máscara de oro del rey). Psusennes I compartía la tumba con su esposa Mut-nediemet, con el faraón Amenemope y con el general Wendiebauendied. Al lado se encuentra la cámara funeraria de Osorcón II, y un poco más alejada la tumba de Shesonki III . Hay otras dos cámaras inacabadas. Es posible que el subsuelo de Tanis oculte todavía sorpresas sensacionales, ya que faltan por descubrir los sepulcros de reyes importantes de esa época, como Shesonki I.

Psusennes I  ordenó que su suerpo se enterrara dentro de varios féretros, de acuerdo con la tradición de los faraones del Imperio Nuevo. Esta pretensión no era fácil de satisfacer, ya que la falta de piedra en el delta afectaba, incluso, a la tumba del rey. Se optó, en consecuencia, por una solución pracmática. Psusennes se sirvió de sus relaciones con los reyes sacerdotes de la nación divina de Amón para hacerse con un sarcófago de granito del rey Merenphat (XIX dinastía), cuya tumba en el Valle de los Reyes había sido saqueada. También grabó su nombre en el segundo féretro antropomorfo de granito negro, que había pertenecido a un funcionario de la XIX dinastía. En su interior reposaba el magnífico sarcófago de plata del soberano tanita, que puede considerarse una creación original de la época y que impresiona por la combinación cromática de los metales.

 

 

                                                                                                                            

Montet rescató gran cantidad de joyas de la momia de Psusennes I , entre ellas un magnífico pectoral en forma de escarabajo alado (de cristal opaco negro) . El motivo del escarabajo se empleaba en muchas de las alhajas de los tesoros funerarios por considerarse un poderoso signo de regeneración. La máscara de oro de Psusennes I envolvía por completo la cabeza del monarca y revestía sus facciones de una belleza intemporal. En cambio, en otros enterramientos de las tumbas reales de Tanis la máscara solo cubría el rostro de los difuntos. El rey lleva un tocado con un uraeus en la frente, la barba divina trenzada y un amplio alzacuello decorado con motivos florales. Las cejas, los bordes de los párpados y la cinta que sujeta la barba son incrustaciones de lapislazulí.

 

Piedras de un lago sagrado entre las ruinas de la antigua ciudad de Tanis

Bloque dedicado al rey Osorkon III o IV. | Fotos: Ministerio de Antigüedades de Egipto.

                                  

Bloque dedicado al rey Osorkon III o IV. | Fotos: Ministerio de Antigüedades de Egipto.

  • Hallan cientos de bloques de piedra caliza coloreados y tallados

  • Conservan algunos de los mejores relieves de Egipto, según Zahi Hawas

  • De los 120 bloques desenterrados, 78 poseen inscripciones

  • Tanis fue capital de Egipto durante las dinastías XXI y XXII

  • Es conocida como la 'Tebas del norte' por su enorme riqueza arqueológica

Herido por las crecidas del Nilo, Tanis es un enigma enclavado allá donde las venas del Delta enfilan el último tramo hacia el Mediterráneo. Fue capital de Egipto durante las dinastías XXI y XXII (1069-720 a.C.) y su eco real perduró hasta el siglo VI d.C., cuando su gloria fue abandonada por el miedo a una inundación. Tanis, su denominación en griego, fue Dyanet para los antiguos egipcios; San el Haggar en árabe y Zoán en el relato bíblico del éxodo de los judíos hacia la tierra prometida.

 

Lago sagrado en el Templo de Mut, en la antigua ciudad de Tanis.

Lago sagrado en el Templo de Mut, en la antigua ciudad de Tanis.

La leyenda de Tanis -guardada por sus antiguos moradores, que levantaron a unos kilómetros de su ubicación el pueblo de Tennis- sobrevivió durante siglos y llegó incluso al celuloide. Un primerizo Indiana Jones descubrió entre los restos de su geografía el Arca de la Alianza, la preciada caja negra que debía albergar las tablas de piedra con los Diez Mandamientos.

Consagrada a Amón (símbolo del poder creador), su esposa Mut (la diosa madre) y el hijo de ambos Jonsu (dios lunar), las expediciones arqueológicas todavía horadan su tierra en busca de sus secretos. Una muralla, templos, colosos, obeliscos, esfinges o tumbas reales -algunas de ellas intactas y repletas de oro, joyas y otras piedras preciosas e incluso las máscaras funerarias de sus difuntos faraones- es el legado de la ciudad.

Un lago de 20 metros de largo

El alter ego de Harrison Ford, el ministro de Antigüedades egipcio, Zahi Hawas, anunció este lunes un nuevo hallazgo en Tanis. Arqueólogos franceses han descubierto cientos de bloques de piedra caliza coloreados y tallados que debieron emplearse en la construcción de las paredes de un lago sagrado ubicado en el templo de Mut. A juicio del egiptólogo, conservan algunos de los mejores relieves encontrados en la tierra de los faraones.

Según Hawas, las piezas podrían haber pertenecido al rey Osorkon II (872-837 a.C) y ser usadas en un templo o capilla. Se cree que la piedra fue reutilizada posteriormente en la época ptolemáica (332 a.C.-30 d.C.). Una vez completada la excavación y el estudio de los bloques, la misión gala reconstruirá el proyecto original para determinar si pertenecía a un templo o una capilla.

Bloque dedicado al rey Osorkon III o IV. | Ministerio de Antigüedades de Egipto.

Bloque dedicado al rey Osorkon III o IV. | Ministerio de Antigüedades de Egipto.

 

La piedra permitió construir un lago sagrado que media 20 metros de largo, 12 metros de ancho y 6 metros de profundidad. De los 120 bloques que ya han sido desenterrados por el equipo de arqueólogos, 78 poseen inscripciones. Algunas indican su pertenencia al rey Osorkon III o IV e incluyen menciones a "la maestra Mut del lago Isheru".

Tanis, la 'Tebas del norte'

Tanis, sita a 125 kilómetros de El Cairo, suma un nuevo hallazgo. Conocida como la 'Tebas del norte' por su enorme riqueza arqueológica, la ciudad ha recibido unos 6 millones de euros de las autoridades egipcias en un intento de bajar el nivel freático y controlar el agua superficial y subterránea. El objetivo es convertir las ruinas de una de las ciudades egipcias más antiguas en un museo al aire libre que disponga de centro de visitantes, instalaciones turísticas y un centro de exhibición de restos.

Un siglo y medio separa este último descubrimiento de las primeras incursiones arqueológicas. El pionero fue el célebre egiptólogo Auguste Mariette, que inició la excavación en 1860. Tras su muerte, Flinders Petrie halló el templo de Amón y entre 1928 y 1958 una misión francesa descubrió los templos de Mut y Horus y la necrópolis real, expuesta actualmente en el Museo Egipcio de El Cairo.

 

SITUACIÓN

Tanis. Antigua ciudad capital del decimocuarto nomo del Bajo Egipto, cementerio real e importante puerto mediterráneo de Egipto (31º N 32º E) durante el Tercer Período Intermedio. Su rol como gran metrópolis fue breve, ya que antes de ese período tuvo muy corta historia y declinó poco después. Como sitio arqueológico, Tanis, en el delta nororiental del Nilo, se caracteriza por el reuso ecléctico de materiales usurpados de otras ciudades más antiguas.

Ubicación

La villa de San el-Hagar se construyó sobre el muelle oriental de Tanis, la que ocupaba la ribera este del surtidor nilótico, el canal Bahr, en la actualidad una pequeña corriente que se disipa hacia el lago Manzalla. El sitio de Tanis comprende dos geziras (colinas de arena sobre la llanura de la inundación); la colina sudeste se llama Tulul el-Bid, y el norteño Tell San el-Hagar. Esta villa norteña, la más grande de Egipto, comprende más de 177 hectáreas, y se eleva unos 32 metros. Sus una vez fértiles campos de cultivo se han convertido en una estepa salada, condición que ha limitado su posterior ocupación humana y preservado el sitio de la destrucción más recientemente.

Historia

Reinos antiguo, medio y nuevo

Durante los reinos antiguo y medio la región era conocida como los Campos de Dyau y considerada una reserva importante de peces y aves. Perteneció a varios nomos del Bajo Egipto; originalmente en el decimotercero, pasó al decimocuarto durante el Reino Medio y llegó a ser capital del decimonoveno en la época tolemaica.

La primera referencia al sitio procede de una construcción de bloques de Ramsés II, en la dinastía XIX usado originalemente en Menfis. En Tanis, los entierros procedentes de la dinastía XX yacen debajo de un muro que indica la presencia de un asentamiento; sin embargo, la metrópolis no se fundó hasta el decimonoveno año de reinado de Ramsés XI, último rey de la dinastía XX, cuando Egipto fue dividido en dos potentados: el Alto Egipto gobernado por el sumo sacerdote Herihor y el Bajo Egipto bajo el mando del generalísimo Smendes, quien abrió a Tanis como puerto después del abandono de Pi-Ramsés.

Tercer período intermedio

La Historia de Unamón, un cuento sobre comercio con Levante, muestra a Unamón embarcándose desde Tanis en una misión de Herihor, bajo el mando de Smendes y su esposa Tentamón, a finales de la dinastía XX. Smendes eventualmente fundó la dinastía XXI y enterrado probablemente en Tanis, ya que uno de sus vasos canopos fue encontrado en sus vecindades.

El sucesor de Smendes, Psusenes I fundó un templo de Amón hacia el norte de la ciudad, utilizando para el muro de ladrillos de la estructura, piedras trasladadas desde la antigua ciudad de Pi-Ramsés. Inscripciones conjuntas de Psusenes I y Pinedyem I en dicho templo indican una reconciliación entre los tronos de Tanis y Tebas. Psusenes I construyó una mastaba (tumba 3) en Tanis, en la esquina sureste del muro del templo, decorada con relieves suyos ofreciendo a divinidades de ultratumba. Fue enterrado allí con un ajuar funerario impresionante, incluyendo un sarcófago real usurpado a Merenptah (Imperio Nuevo) y un ataúd de plata, así como una mascarilla de oro.

Otro rey de la dinastía XXI, Amenemope, fue enterrado en una estructura adyacente (tumba 4) dentro de otro sarcófago usurpado, una mascarilla de oro y algunas joyas. Se encontraron allí algunos objetos de Siamón, sucesor de Osorkón I, quien construyó los templos de Mut y Jonsu en un recinto sudoeste, completando la estructura del templo al estilo del de Karnak, haciendo a Tanis una réplica de Tebas. Los reyes de esta dinastía cuyas tumbas están aun por localizar son Smendes, Osorkón, Siamón y Psusenes II.

Sesonquis II, rey de la dinastía XXII o dinastía libia, fue enterrado intrusivamente dentro de la antecámara de Psusenes I, con un ataúd de plata con cabeza de halcón, una mascarilla de oro, joyería y vasos canopos de plata. Osorkón I construyó un mausoleo de cuatro cámaras (tumba 1) adjunta al muro sur del de Psusenes I; con escenas funerarias clásicas, la tumba fue robada desde la antigüedad. Takelot I y Osorkón II fueron enterrados en el mausoleo de Osorkón I. Osorkón II usurpó muchos de los anteriores monumentos del templo de Amón y construyó el Templo Este, utilizando columnas de granito palmiformes del Reino Antiguo, las que fueron reinscritas por Ramsés II y él mismo.

Sesonquis III construyó la puerta oeste del precinto del templo, usando obeliscos reusados y bloques del templo procedentes de los reinos antiguo y medio. Esta puerta tenía como fachada el coloso santuario usurpado por Ramsés II. Este rey fue sepultado al norte de la tumba de Amenemope en una estructura separada (tumba 5), inscrita con libros funerarios reales, esta fue saqueada también en época remota. Otras dos tumbas destruidas de ocupantes desconocidos se descubrieron al sur de esta estructura (tumba 2) y hacia el oeste (tumba 6).

Los reyes de la dinastía XXII cuyos enterramientos no han sido localizados son: Takelot I; Sesonquis IV y Sesonquis V, de los cuales los bloques de sus quioscos fueron reusados en una pared alrededor del lago sagrado.

Período tardío

Durante la dinastía XXV el rey nubio Piye conquistó Tanis y el rey Tarcos la hizo su residencia real durante un corto período. Algunos relieves arcaizantes realizados durante la época se han encontrado también reutilizados en las paredes del lago sagrado. Tanis pasó una y otra vez de manos nubias a asirias y saítas hasta la dinastía XXVI cuando Psamético I construyó un quiosco en la ciudad. El quiosco fue adornado con una procesión de dioses de los nomos, el que fue posteriormente desmantelado y reusado en otras estructuras.

Ninguna obra significativa se realizó en Tanis durante la primera ocupación persa. Probablemente Nectanebo I, durante la dinastía XXX, erigió la enorme muralla exterior de ladrillos, así como el templo de Jonsu anexado a la pared norte del templo de Amón, cercano a la puerta norte; este no fue concluido hasta el período tolemaico.

La construcción del templo de Horus, cercano a la puerta este, se inició también durante la dinastía XXX y completado bajo los tolomeos después de la segunda ocupación persa. Ptolomeo I construyó la puerta este del templo. Ptolomeo II y Arsinoe dedicaron una pequeña capilla de ladrillos; algunas finas estatuas tolemaicas fueron encontradas en la vecindad. Ptolomeo IV erigió un templo en el recinto suroeste de Mut. Algunas casas de época tolemaica se construyeron sobre el templo de Amón, indicando que este ya no estaba en uso durante ese período.

Período romano

Para la época romana Tanis estaba cubierta de limo, convirtiéndose en una villa menor. En ese momento, la mayoría de los bloques de caliza del templo fueron quemados para obtener cal. En época bizantina Tanis fue un pequeño obispado, pero abandonado eventualmente a la llegada del islam y no vuelto a abrir hasta el dominio otomano.

Descubrimientos arqueológicos

Napoleón Bonaparte mandó a recopilar información arqueológica de la ciudad durante su campaña egipcia a finales de los 1700s. En 1825 Jean-Jacques Rifaud envió dos de las esfinjes de granito rosado al Museo del Louvre, en París. Otras estatuas fueron enviadas a San Petersburgo y Berlín.

La primera excavación de gran escala realizada en la ciudad fue conducida por Auguste Mariette entre 1860 y 1864, quien identificó a Tanis como Avaris, la capital de los hicsos basado en sus inusuales descubrimientos; sin embargo, las obicuas inscripciones de Ramsés II que llamaban a la ciudad Pi-Ramsés lo llevó a suponer que además se trataba de una residencia real ramésida.

Flinders Petrie excavó en Tanis en 1884 haciendo un plano preciso del precinto del templo, copiando inscripciones y haciendo trincheras exploratorias. Pierre Montet inició sus trabajos en Tanis en 1929 y no hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial descubrió las tumbas reales, lo cual privó su hallazgo de la publicidad que generó el descubrimiento de la tumba de Tutankamón, aun cuando las riquezas encontradas rivalizaban con las del rey niño. El equipo de Montet concuyó finalmente que Tanis no era Avaris ni Pi-Ramsés, sino que el material inscrito de aquellas ciudades había sido trasladado hasta el sitio durante el tercer período intermedio.