"EL SERAPEUM"

Periodo tardío y periodo Ptolemaico -Siglos VII a I a. C.

REFERENCIA DIDÁCTICA

Detrás de la pirámide de Zóser se encuentra la entrada al Seraeum, que coincide con las galerías subterraneas donde se enterraban los toros Apis. Su descubrimiento fue uno de los primeros logros de la arqueología del siglo XIX. Casi todos los restos de los edificios superiores habían sido barridos mucho antes por la arena del desierto. El culto a Apis está documentado en la región de Menfis en inscripciones que datan del periodo protodinástico. En cambio, la sepultura individual más antigua de Saqqara es de la época de Amenofis III (XVIII dinastía). Del Serapeum se conserva , aunque seriamente amenazada de ruina, la gran galería de la XXVI dinastía, ampliada durante el reinado de los ptolomeos. En la entrada hay nichos rupestres ocupados, en otro tiempo, por estelas, una importante fuerte de información de las fases constitutivas del Serapeum. Las cámaras donde se sepultaban los toros se distribuyen a ambos lados de la entrada principal, de la que se pueden recorrer 200 m. Al llegar a la gran galería, se observa, a mano izquierda el nicho con el sarcófago de granito rojo más antiguo que se conserva datado de la XXVI dinastía gracias a una inscripción. En un pasillo lateral se abandonó un sarcófago inacabado, destinado probablemente al último enterramiento previsto de un toro Apis en el siglo I a.C. . Para que un toro pudiera ser proclamado Apis debía poseer un dibujo determinado en su pelaje. Después de la entronización, se criaba al animal dentro del recinto del templo de Ptah como una especie de intermediario del dios de Menfis. Al morir, los toros Apis eran embalsamados como las personas y se les trasladaba al Serapeum en una comitiva solemne. A partir del reinado de Psamético I, sus restos mortales se depositaban en enormes sarcófagos de piedra de hasta 70 toneladas de peso. Los valiosos objetos que acompañaban a las momias atrajeron a los saqueadores de tumbas en la antigüedad.

El sarcófago más exquisito del Serapeum reposa al final de la gran galería. Es de granito negro pulido con gran esmero y está decorado con una delicada ornamentación incisa que imita la fachada de un palacio y reproduce inscripciones. Los saqueadores de tumbas deslizaron la cubierta en forma de tejado a dos aguas hasta poder alcanzar la máscara de oro de la momia Apis y otras joyas. La suntuosidad de las tumbas de los toros Osiris-Apis subraya su importancia. Solo el transporte de un sarcófago tan pesado supone ya un logro en si mismo.