"EL RECINTO FUNERARIO DE ZÓSER"

III Dinastía- hacia 2650 a.C.



El gran recinto funerario de Zóser es la culminación de las tumbas reales de inicios del III milenio. Estas construcciones muestran elementos de la tradición arquitectónica del Alto y el Bajo Egipto. Los edificios que rodean la pirámide, construidos en piedra por primera vez en la arquitectura sacra, garantizaban al faraón su existencia ultraterrenal perdurable. A excepción del sepulcro del faraón y del templo funerario, que eran lugares de enterramiento y culto, las construcciones responden a una arquitectura aparente que define su función sin vincularlas a acciones concretas. El concepto de una residencia de ultratumba para la eternidad se desarrolló en distintas fases, al igual que la pirámide. No cabe atribuir todo el éxito al genial proyecto del primer arquitecto conocido, Inmothep, pero su contribución fue determinante.  Más tarde se le consideró el inventor de la técnica de construcción en piedra. La búsqueda de la tumba del arquitecto, situada seguramente al norte de la pirámide escalonada, no ha dado ningún fruto a pesar de los numerosos empeños. La obra de este genial funcionario de Zóser no solo permaneció en el recuerdo de sucesivas generaciones durante miles de años, sino que los propios edificios fueron objeto de una reverencia especial hasta el periodo tardío. Los relieves de los nichos de la tumba sur sirvieron de modelo para escenas similares en el palacio de Apries ( XXVI dinastía) en Menfis.



La pirámide escalonada de Zóser, la primera obra monumental en piedra de la historia, se alza en el extremo norte del patio. La tumba se proyectó como una gran mastaba de piedra, pero con el tiempo sufrió varias ampliaciones, y posteriormente el edificio se transformó en una estructura de cuatro niveles, ampliada a su vez hasta concluir la pirámide definitiva de seis niveles y 60 m de altura. Los bloques de piedra de los muros eran mas bien pequeños y están revestidos de caliza de Tura sin menoscabar la forma escalonada. La entrada a la tumba de Zóser se encuentra en la parte norte, enfrente del templo funerario donde se descubrió la pequeña cámara destinada al alojamiento de estatuas (serdab), con la famosa estatua sedente del soberano. Los recintos subterráneos (hasta 32 m de profundidad), con la cámara funeraria de granito rojo del rey, poseen un trazado laberíntico. Sólo los almacenes albergaban decenas de miles de vasijas de piedra.

El recinto de la pirámide está rodeado por una poderosa muralla(545x278m)de bloques de caliza provista de una decoración en nichos. La muralla de 10,5 m de altura posee 14 puertas falsas, y sólo la situada en la esquina sureste permite el acceso al complejo. La puerta desemboca en una larga galería, antaño cubierta, con machones que sobresalen del muro y que imitan haces de juncos. Los arquitrabes y un batiente de puerta abierto del pasillo de entrada ilustran los principios de la arquitectura falsa y aparente, adaptando los modelos en madera al nuevo material de piedra.

Al este de la pirámide se alzan dos edificios de buena apariencia, con un patio cada uno. Se conocen como "palacio sur" y "palacio norte" y representan el dualismo del país. su forma exterior imita las capillas prehistóricas de culto. Una de las dependencias más interesantes es el pequeño patio de las capillas o de la fiesta del sed, a donde se accedía desde la zona de la entrada a través de un largo pasillo. Su estado actual, con las capillas en los flancos del patio, es el resultado de los trabajos de Jean-Philippe Lauer , científico francés que empezó a estudiar el complejo de Zóser en la década de 1930 y que dirigió los trabajos de restauración hasta su muerte en el año 2001. Sus descubrimientos han facilitado la comprensión de los edificios, carentes de representaciones y de inscripciones que faciliten su interpretación.

La tumba sur, situada dentro del recinto funerario, es una mastaba con cubierta abovedada. Cuenta con una construcción anexa orientada al patio cuyo muro exterior está articulado en nichos y representa un magnífico friso de serpientes uraei. La función de esta segunda tumba ha sido objeto de controversia durante mucho tiempo. Podría tratarse de un sepulcro mítico relacionado con el ritual de la fiesta del sed, destinada a la regeneración del monarca.

Al igual que la tumba del rey Zoser, situada debajo de su pirámide, la tumba sur posee también una cámara funeraria de granito rosa en el fondo de un profundo pozo. Las paredes de las salas circundantes estaban revestidas con pequeños azulejos de cerámica vidriada azul turquesa adheridos a la pared con mortero de yeso.

 

Auguste Mariette

  

REFERENCIA DIDÁCTICA

Mariette impartió clases de francés y dibujo en Stratford, Inglaterra, entre 1839 y 1840; ejerció de diseñador en Coventry en 1841; profesor del colegio de Boulogne en 1841, se apasiona por la egiptología, visitando la Galería egipcia del Museo de Boulogne y clasificando las notas que Nestor L' Hôte recogió en su viaje con la misión franco-toscana sobre la tierra de los faraones. Para describir su pasión, declaró:

Entré en Egipto por una momia del museo de Boulogne. El pato egipcio es un animal peligroso: un picotazo te inocula el veneno y eres egiptólogo para toda la vida.

Aprende escritura jeroglífica e idioma copto y, renunciando al profesorado, entra como empleado en el Museo del Louvre (ex Charles X), aceptando un trabajo ingrato y mal remunerado. Observado por Emmanuel de Rougé y Charles Lenormant, fue enviado a Egipto en 1850, financiado por el Louvre, para adquirir manuscritos coptos.

El propósito no se realizó y utilizó los fondos para excavar en Saqqara, después de haber admirado la llanura desde las defensas de El Cairo, teniendo ante sus ojos el espectáculo de las pirámides, del Nilo, de la llanura de Saqqara.

Estaban allí, casi al alcance de mi mano, todo un mundo de enterramientos, estelas, inscripciones, estatuas
¿qué más podía pedir?

Transitando por la meseta de Saqqara observó, surgiendo de la arena, la cabeza de una esfinge; pensó entonces en la descripción, hecha por Estrabón, de una avenida (dromos) con más de ciento cuarenta esfinges, conduciendo al Serapeum (el lugar había sido previamente visitado y dibujado por Richard Pococke c. 1738).

El viajero griego afirmaba que se encontraba en Menfis:

...un templo de Serapis en un lugar tan desértico que allí los vientos formaban montones de arena bajo los cuales vimos esfinges enterradas, unas a la mitad, otras hasta la cabeza...

El resultado fue inmediato, se desenterraron algunas esfinges, así como una estatua de bella factura: el Escriba (el 1º de noviembre de 1850), una de las principales estatuas del departamento egipcio del Louvre. Descubrió y excavó, desde 1851 hasta 1854, el Serapeum de Menfis; también numerosas mastabas datadas en el Imperio Antiguo.

En 1857 volvió de nuevo a Egipto y conoció a Ferdinand de Lesseps; este último apreció el interés de Mariette respecto el destino de las antigüedades. Por esto le presentó a Saïd Pacha.

Nos incumbe velar con cuidado por los monumentos ¿En quinientos años, Egipto estará aún en condiciones de mostrar a los eruditos que lo visiten éstos tal como los vemos hoy?

Excavó en Dra Abu el-Naga (Tebas) y encontró el sarcófago intacto de Ahmose, quien reinó hasta 1567 a. C. y puso fin a la dinastía de reyes invasores Hicsos, con la toma de Avaris.

Mariette fue nombrado director de antigüedades por el jedive Abbas, en 1858. Fundó y dirigió el Museo de Boulaq, precedente del Museo Egipcio de El Cairo.

A partir de junio de 1858, sobre la margen del Nilo opuesta a Luxor, no lejos del lugar donde había exhumado el sarcófago de Kamose, su equipo, dirigido por Maunier, descubrió el de su esposa, Ahhotep, así como los muebles y las suntuosas joyas que lo acompañaban.

En ausencia del egiptólogo francés, las autoridades egipcias abrieron el sarcófago, "estabilizaron" la momia y conservaron las joyas y objetos encontrados que expidieron, vía el Nilo, con destino a El Cairo. El Director General de antigüedades interceptó el convoy fluvial, recuperó las cajas, y compareció ante Saïd Pacha, que reservó una parte para su uso personal.

En 1860, descubre y trabaja en el templo de Edfu que hace desenterrar.

En la Exposición Universal de París de 1867, las joyas de Ahhotep se exponen en París y la emperatriz Eugénia tuvo deseos de poseer algunas, hasta el punto que las pidió a Ismail Pacha, que lo refirió al director del Museo de Boulaq. Mariette se opuso a la voluntad imperial, lo que le creó grandes preocupaciones.

Es retenido en Egipto a la espera de la inauguración de la ópera Aida, de Giuseppe Verdi, cuyo tema habría sugerido y que debía representarse en 1870, durante la apertura del Canal de Suez, pero debido a la guerra en Europa y la derrota de Sedan, la fecha se pospuso al año siguiente.

Durante este tiempo, los obreros, que retiraban la estela de unos miembros de la familia real, datada del Imperio Antiguo, descubrieron la entrada de un pozo, y uno de ellos penetró en la galería, vela en mano, y reapareció lívido: acababa de cruzarse con la brillante mirada de dos personas que lo observaban fijamente; cuando Daninos fue a ver lo que era, se encontró ante las estatuas de Rahotep y Nefret que fueron así a incorporarse al museo de Boulaq.

Mariette tenía en 1872, bajo su dirección, 2780 obreros trabajando en Egipto; encontró y trasladó unos 15.000 objetos de numerosos lugares en Egipto y Nubia. Excavó unas 300 tumbas en Saqqara y Guiza.

Fue nombrado miembro de la Academia de Inscripciones y Bellas-Letras en 1878. Enfermó gravemente, a causa de su diabetes, y fallece en 1881, en El Cairo, donde fue enterrado. Los egipcios, agradecidos, erigieron una estatua de Auguste Mariette en los jardines del museo egipcio de El Cairo.

Obras

Sus principales obras son: El Serapeum de Menfis (1857-1864), Abidos (1870-1879), Los papiros egipcios del museo de Bulaq (1871-1873), Dendera (1873-1875), Karnak (1875), Deir el Bahari (1876), Las mastabas del imperio antiguo (publicado después de su muerte, bajo la supervisión de G. Maspéro.