EL MUSEO EGIPCIO DE EL CAIRO

REFERENCIA DIDÁCTICA

                                                                                                                

A un lado de la bulliciosa Midan et-Tahrir (plaza de la libertad) se encuentra el Museo Nacional Egipcio, que cuenta con la mayor colección de antigüedades egipcias del mundo, integrada por mas de 150.000 piezas . El edificio se construyó entre 1897 y 1901 , durante el gobierno del jedive  Abbas Helmi, a partir de los planos del arquitecto francés Marcel Dourgnon. La inauguración tuvo lugar el 15 de Noviembre de 1902. Se puso fin, de este modo, a la larga batalla por la correcta conservación de las piezas emprendida en el año 1858, a raíz de la fundación del Servicio de Antiguedades, por Auguste Mariette ( cuyo mausoleo estuvo ubicado en los jardines del museo) y continuada por sus sucesores. Las dos plantas de exposición  se disponen en torno a un patio interior cubierto (atrio). Las piezas expuestas en la planta baja siguen un orden cronológico , y la planta superior está dominada por los elementos procedentes del tesoro de la tumba de Tutankamón. A pesar de haber sufrido numerosas reformas, el edificio ya no satisface las exigencias museológicas modernas, por lo que existe el proyecto de construir un nuevo museo en Giseh.

La paleta de Narmer (Periodo predinástico, hacia 3100 a.C.

En 1984, un equipo británico que realizaba excavaciones en Hieracompolis, localizó una colección de ofrendas votivas en la que figuraba la paleta ceremonial del rey Narmer, de finales de la prehistoria.
El anverso de la paleta muestra dos panteras con cuello de serpiente entrelazados. La forma circular del centro simboliza el globo solar, cuyo movimiento se sugiere mediante la cuerda a la que están atados los dos seres mitológicos y que sujetan dos hombres. En la parte superior aparece Narmer , con una comitiva de portaestandartes. El rey sale de su palacio e inspecciona dos filas de enemigos encadenados y decapitados.  En la parte inferior se puede ver al monarca con figura de toro destruyendo una muralla con su cornamenta. La escena triunfal de "la aniquilación de los enemigos" constituye el motivo principal del reverso de la paleta. El rey, seguido por su portador de sandalias, ciñe la corona blanca del Alto Egipto. Ante él, el dios-halcón Horus sujeta la cabeza de un prisionero con una cuerda. El símbolo de "pais", del que brotan seis plantas de papiro , representa la sumisión de las regiones del delta a Narmer. La paleta está rematada por dos cabezas de vaca, símbolo de la diosa arcana de los cielos, Bat, que flanquean el nombre horusíaco del rey.

Estatua sedente de Zóser, hacia 2650 a.C. Saqqara, recinto funerario de Zóser, caliza, 142 cm de altura

Esta famosa estatua sedente del rey Zóser es el primer retrato de tamaño natural de un monarca que se ha descubierto hasta el momento en Egipto. Se encontraba en una pequeña cámara de piedra caliza denominada serdab, enfrente de la cara norte de la pirámide escalonada. Dos orificios a la altura de los ojos de la estatua, que estuvo pintada, permitían supuestamente al difunto ver las estrellas eternas del cielo septentrional, el lugar donde estaba ubicado el más allá  según las creencias de la época. Zóser está sentado en un trono que recuerda una silla de mano con respaldo y sus piernas descansan sobre un reposapiés elevado, en cuya parte frontal figuran el título y el nombre del rey (Horus Netjeri-jet, "divinidad en cuerpo". Está envuelto en largos ropajes, la denominada túnica de la festividad del sed, de la que solo sobresale el puño cerrado del brazo derecho, cruzado sobre el pecho. La mano izquierda descansa extendida sobre el muslo correspondiente. El monarca lleva una peluca de mechones cubierta en parte por una versión arcaica del tocado nemes  con los bordes acabados en punta. Destaca también su poderosa barba ceremonial. La expresión severa del rostro de la estatua, con los pómulos altos, la boca carnosa y el bigote, estaba dominada por las cejas y los ojos, realizados originalmente con incrustaciones en color.

 

Rahotep y  Nofret - IV dinastía hacia 2600 a.C. Meidum-caliza pintada

Al lado de la pirámide de su padre , Snofru, se construyó una gran pirámide de ladrillo para el príncipe Rahotep. Allí se descubrieron en 1871, las figuras sedentes del príncipe y su esposa Nofret.  Su perfecto estado de conservación las convierte en un exponente sin igual de la escultura de principios  de la IV dinastía. Rahotep, que ocupaba, entre otros, el cargo de sumo sacerdote de Ra en Heliópolis, lleva el pelo corto y una sencilla falda corta de lino. Nofret va ataviada con un vestido de tirantes de corte refinado, un ancho collar y una peluca de mechones que le llega hasta los hombros, tocada con diadema.

Estatua de Kaaper - V dinastía , hacia 2470 a.C.-Saqqara - sicomoro 112 cm de altura

 A los trabajadores que hallaron la estatua del sacerdote lector Kaaper en 1860, la expresiva fisonomía de éste les hizo pensar en su alcalde, y por esto la bautizaron sheij el-Beled (árabe, "alcalde de pueblo"). A pesar del realismo del personaje, la pieza, que estuvo pintada, constituye ante todo un tipo básico de la escultura privada. El pelo corto, la acusada obesidad y la falda hasta la rodilla simbolizan el éxito y la opulencia de este funcionario en el cenit de su carrera.

                   El dios-halcón Horus - VI dinastía . hacia 2300 a.C.-Hieracómpolis- oro y obsidiana 37,5 cm de altura, 635 g


Son muy pocos los objetos de culto hechos de metales preciosos que han sobrevivido al paso del tiempo, ya que muchos de ellos se fundieron, ya fuese de forma legal o ilegal. Esta magnífica cabeza de halcón de oro batido repujado ha pervivido gracias a una circunstancia afortunada. En el Imperio Nuevo, cuando se restauró el venerado santuario del dios Horus en Hieracómpolis ( La Nejen egipcia) , algunos objetos del templo fueron relevados de su función votiva  y se depositaron en un escondrijo debajo del pavimiento, donde permanecieron hasta su descubrimiento en 1897/1898.
La antigua estatua votiva representaba al halcón con cuerpo de momia sobre un pedestal. El cuerpo era de madera y estaba forrado con placas de cobre. Solo la cabeza era de oro y se sujetaba mediante tachuelas de bronce y de oro. La cabeza del ave se esculpió con gran realismo, pero con la simplicidad de formas propia de la plástica egipcia y con una gran maestría en la ejecución de los detalles. Los grandes ojos son de obsidiana redondeada y pulida en los extremos. El tocado que el dios lleva sobre la cabeza consiste en una corona alta con dos plumas que descansa sobre un soporte en forma de aro adornado con una formidable serpiente uraeus.

Estatua sedente de Mentuhotep II - XI dinastía, hacia 2300 a.C.

 El éxito de los arqueólogos depende tanto del trabajo sistemático como del azar. En 1900, Howard Carter, que tiempo después descubrió la tumba de Tutankamón, cabalgaba sin saberlo sobre el gran atrio del templo funerario de Mentuhotep II en Tebas oeste, cuando su caballo se hundió en el suelo. El terreno, excavado como consecuencia de este hecho recibe desde entonces el nombre de Bab el-Hosan (puerta del caballo) . Se trata de la entrada a un largo pasadizo subterráneo, situado debajo del santuario, que desemboca en una cámara.  En ella se encontró una estatua sedente del rey cubierta por un fino paño de lino y un sarcófago vacío. Este hallazgo indica que el lugar, reutilizado tras una fase constructiva más antigua, desempeñaba la función de tumba de Osiris. Mentuhotep II está sentado con los brazos cruzados en un sencillo trono de bloque sin respaldo ni inscripciones. El asiento está pintado de negro, color que simbolizaba fertilidad y la regeneración, al igual que las partes visibles del cuerpo de la estatua. El fundador del Imperio Medio lleva la corona roja, el traje corto de la festividad del sed y una majestuosa barba divina. En este retrato, la armonía de las formas, la definición de las facciones del rostro y la apariencia brutal de la anatomía marcan el inicio de una nueva etapa de la escultura real de bulto redondo.

El faraón Kefren -IV dinastía , hacia 2530 a.C.- Gizeh-Templo del valle de Kefren - 168 cm de altura - gneis de anortosita

Ninguna estatua de un soberano del Imperio Antiguo encarna de una forma tan impresionante la idea del reinado divino como la figura sedente de Kefrén, una de las grandes obras maestras de la escultura egipcia de bulto redondo. <la estatua combina una virtuosa transformación del material con los múltiples planos significativos de la creación formal. Kefrén está sentado en un trono de leones de respaldo alto y lleva el tocado real, la faldilla corta de tres piezas y una fina barba divina.  El trono está decorado en los dos lados con una mezcla de loto y papiro, las plantas emblemáticas del Alto y el Bajo Egipto. Esta heráldica de la "unificación de los dos países" fue, a partir de entonces, la expresión canónica de la unidad nacional. Sobre el ancho respaldo descansa un halcón que representa a Horus, el dios de los cielos, y que abraza con ambas alas la cabeza del rey. Las puntas de las alas se encuentran justo en el ángulo formado por los lados y las solapas del tocado e integran la figura del ave en el conjunto. La estatua de Kefrén-halcón se encontraba en la sala hipóstila del templo del Valle, que formaba parte del complejo de la pirámide de Kefrén en Gizeh, y constituía una manifestación imperecedera de la naturaleza divina del rey, el Horus viviente en la tierra.

Uraeus de Sesostris II - XII dinastía, hacia 1880 a.C.-el-Lahun- pirámide de Sesostris II - oro,  lapislazuli, cornalina y feldespato - 6,7 cm de altura

La serpiente uraeus (cobra) era uno de los símbolos reales más importantes, junto con el cayado y el flagelo. El rey la llevaba sobre la frente para demostrar su poder y su fortaleza duradera. El uraeus de Sesostris II se descubrió en una estatua contigua a la cámara funeraria de su pirámide de Lahun, en al-Fayum. El lugar donde se halló indica que esta alhaja pasó inadvertida a los saqueadores de tumbas. El cuerpo de oro de la serpiente está adornado con incrustaciones de piedras de colores. Dos anillas soldadas a la cola ensortijada servían para prender la joya al tocado del rey (caperuza o pañuelo).

Pectoral de la princesa Mereret - XII dinastía- hacia 1840 a.C.- Dahshur- Tumba de Mereret-oro,cornalina,turquesa,lapislazuli,amatista- 7,9 cm de altura

La princesa Mereret, hija de Sesostris III, gracias a su privilegiada condición pudo recurrir a los talleres reales para decorar su tumba con joyas. El pectoral reproducido aquí, lleva una inscripción central que en dos cartuchos cita respectivamente el nombre real y de nacimiento del rey Amenenhet III (hermano de Mereret) , que detentaba entonces el poder, y le califica de "dios perfecto, señor de los dos países y de todas las naciones extranjeras". El rey figura a ambos lados dando un paso al frente , sujetando a un enemigo asiático por el pelo y a punto de golpearlo con una maza. Sobre esta escena cargada de simbolismo aparece la diosa-buitre Nejbet, la deidad de la corona del Alto Egipto. El motivo se repite en el reverso del pectoral mediante la técnica del cincelado.

Máscara de oro de Tutankamón - XVII dinastía-hacia 1325 a.C.

La cabeza y el pecho de la momia de Tutankamon estaban ocultos bajo una máscara dorada que representaba al rey con unas facciones juveniles idealizadas. Su belleza atemporal ha ejercido tal fascinación en la civilización occidental moderna que no solo se ha convertido en la esencia del arte del antiguo Egipto sino también en un reclamo del que se ha abusado demasiado. La máscara está decorada con piedras ornamentales y pasta de vidrio, lo que crea un gran contraste cromático, sobre todo entre los tonos dorados y azul oscuro del tocado nemes. En el reverso de la máscara hay un texto grabado que recoje el pasaje 151b del Libro de los Muertos, donde se implora la perdurabilidad de las distintas partes del cuerpo.

Sarcófago de oro de Tutankamón - XVII dinastía-hacia 1325 a.C.

La momia de Tutankamón reposaba en el interior de un sarcófago antropomorfo de oro macizo que se encontraba dentro de otros dos ataúdes de madera dorada. Todo el conjunto se hallaba en el interior de un sarcófago rectangular de piedra, rodeado por cuatro cofres de madera de distintas formas. El sarcófago dorado interior reproduce la figura del difunto rey con el tocado nemes, los símbolos del buitre y la cobra en la frente, una barba divina ultraterrenal y las manos cruzadas con un cayado y un flagelo, Las alas de buitre desplegadas de las diosas Uto t Nejbet abrazan el cuerpo para protegerlo. El rey lleva brazaletes y un collar con incrustaciones.

Trono y carro de Tutankamón -XVII dinastía-hacia 1325 a.C.

El famoso trono de Tutankamón ya se utilizo, al parecer, en vida del faraón. Las inscripciones todavía permiten leer una parte del nombre original del rey, "viva imagen de Atón", cuyo último elemento se sustituyó mas tarde por "amón". En la cara interior del respaldo aparece el rey en su trono mientras su esposa Ankesenpatón o Ankesenamón le unge como si se tratara de un dios. La escena tiene lugar bajo los rayos protectores de Atón, el símbolo divino de Akenatón en Amarna. Los cuerpos y las pelucas están incrustados con pasta de vidrio, y los ropajes, con plata y piedras hornamentales.

Estatuilla real de Tutankamón en la barca - XVII dinastía-hacia 1325 a.C.

La cámara del tesoro de la tumba de Tutankamón albergaba varios cofres sellados que contenían un total de 32 figuras de madera recubierta de oro con representaciones del rey y de dioses. Las siete estatuillas reales muestran al faraón en actitud de andar, de pie sobre un leopardo o sobre un bote de papiro, como es el caso de la pieza que nos ocupa. El monarca lleva la corona del Bajo Egipto, una suntuosa faldilla plisada y sandalias. Está a punto de lanzar un arpón con la mano derecha levantada, mientras que en la izquierda sostiene un lazo. Estos ademanes se inspiran en la caza del hipopótamo, que poseía un significado mítico, de lucha contra los elementos del caos.

Pectoral con nombre y escarabajo alado de Tutankamón - XVII dinastía-hacia 1325 a.C.

Al observar este pectoral con detenimiento, salta a la vista que no solo se trata de la imagen del dios del sol en forma de escarabajo, sinó también de la reproducción artística del nombre real de Nebjeperure ("Ra es el señor de las manifestaciones") compuesto por el dico solar, el escarabajo, el cesto y las llamadas líneas plurales.


Tabernáculo de Tutankamón - XVII dinastía-hacia 1325 a.C.

Este pequeño tabernáculo, que comprendía también una base con estatuillas de ébano y un colgante con la forma de la diosa serpiente Weretekau, se encontró en la antecámara de la tumba de Tutankamón . Faltaba, sin embargo, la estatuilla de oro macizo del rey. El tabernáculo, recubierto con una fina lámina de oro batido, posee una cubierta abovedada con moldura de media caña y está montado sobre patines. Todos los adornos fueron repujados y posteriormente cincelados en el oro batido mediante una capa de yeso envuelta en lienzos. La cara anterior de la cubierta y el dintel están decorados con discos solares alados. Sobre las paredes y en los dos batientes de la puerta hay dieciséis escenas que muestran a Tutankamón y a su espesa Ankesenamón . Llama la atención el hecho de que la reina está al servicio de su esposo en casi todas las escenas : lo viste, lo unge o le presenta ofrendas, acciones que normalmente realiza el rey ante los dioses.  Una de las escenas muestra al rey sentado en una lujosa silla plegable y recibiendo un ramo de flores de su esposa, que está acuclillada en el suelo. Como muestra de gratitud el faraón vierte vino en la palma de la mano de la mujer, un motivo que aparece en las tumbas privadas de Amarna con características similares.

Triada de Micerino IV dinastía, hacia 2500 a.C.-Gizeh-Templo del valle de Micerino, grauvaca, 96 cm de altura

Al inicio de sus excavaciones en Gizeh , G. Andrew Reisner (Universidad de Harvard, Boston) pasó los años 1907 y 1908 estudiando los recintos sagrados de la pirámide de Micerino. En el templo del Valle de este soberano encontró cuatro conjuntos escultóricos completos, así como innumerables fragmentos pertenecientes a otras estatuas. Las triadas presentan siempre la misma configuración, basada en tres personajes : El rey, la diosa del firmamento, Hathor y una divinidad del nomo. También existe coincidencia en el material empleado (grauvaca) y en la representación del soberano con la corona del Alto Egipto. Todo indica que existieron triadas del Bajo Egipto, a pesar de que Reisner no pudo encontrar ningún fragmento.

El dios Anubis- XVII dinastía-hacia 1325 a.C.-Tebas oeste-Valle de los Reyes (KV62) Madera barnizada

Lafigura del dios Anubis sobre un cofre con portaderas acompañó a la comitiva fúnebre de Tutankamón y se depositó junto a la entrada de la cámara del sepulcro, en la sala del tesoro. Tenía la misión de proteger , no solo el contenido de la cámara sino, sobre todo, los vasos canopes donde se guardaban las entrañas. El cuerpo del chacal estaba envuelto en un pedazo de lienzo real con una anotación en el tejido relativa al séptimo año de reinado de Akenatón. Además la figura estaba adornada con un chal y una corona de flores. El cuerpo de Anubis está barnizado en negro, mientras que el interior de las orejas,levantadas en señal de alerta y el collar son dorados. Los ojos se realizaron con incrustaciones de oro, obsidiana y cuarzo, y las uñas de las patas en plata.

Capilla hathorica de Tutmosis III - XVII dinastía- hacia 1430 a.C.- Tebas oeste- Deir el-Bahari - piedra arenisca pintada- 225 cm de altura

Después de que Tutmosis III clausurara el templo funerario de Habshepsut en Deir- el- Bahari, donde se rendía culto a Hathor, el monarca no solo le quiso construir un templo propio encima del santuario adyacente de Mentuhothep II, sino también una nueva capilla rupestre en honor de Hathor. Pero fué su sucesor, Amenofis II quien donó la monumental imagen sagrada de la vaca Hathor acompañada de la figura del rey, que ocupaba casi por completo el interior de la pequeña gruta, decorada con pinturas murales de escenas de culto bien conservadas.