"ABIDOS"




Abidos es el nombre griego de la capital del nomo VIII del Alto Egipto, también denominado nomo Tinita por los griegos. Abidos fue una de las ciudades más influyentes del Alto Egipto, con importancia política desde la dinastía XIX.

La región, con huellas de asentamientos que se remontan hasta el periodo Naqada I, fue el lugar de enterramiento más importante del periodo protodinástico y de las primeras dinastías del antiguo Egipto.

A unos cinco kilómetros, al noroeste, se encuentra Al-Birba, que fue, posiblemente, la antigua Tinis. De esta zona procedieron los reyes que Manetón denominó tinitas, los que gobernaron durante las dos primeras dinastías egipcias

Abidos fue la ciudad de los gobernantes del periodo protodinástico, cuyo asentamiento, templo y tumbas se han encontrado allí. El templo y la ciudad continuaron siendo reconstruidas, a intervalos de tiempo, hasta la Dinastía XXX, aunque la necrópolis continuó utilizándose.

Templo de Sethy I en Abidos.

El templo de Seti I fue construido principalmente de piedra caliza, aunque partes de él fueron construidos en piedra arenisca. Aunque el trabajo se inició bajo Seti, el templo sólo se completó durante el reinado de su hijo, Ramsés II. Esto es visible en algunos de los relieves del templo representan asiáticos matando Ramsés y adorando a Osiris. Al igual que los templos de sus predecesores, el templo de Seti estaba dedicado a Osiris, y consistió en una torre, dos canchas abiertas, dos salas hipóstilas, siete capillas, cada una a una importante deidad egipcia (Horus, Isis, Osiris, Amón-Ra, Ra- Horakhty y Ptah) y uno para el propio SETI, una capilla dedicada a las diferentes formas del dios Osiris, y varias cámaras al sur. Además del templo principal, también hubo un Osireion en la parte posterior de la misma. Varias adiciones al templo fueron hechas por faraones posteriores, incluidas las de la tarde, ptolemaica y romana.

REFERENCIA DIDÁCTICA

Bajorrelieve de Sethy I, en su templo funerario de Abidos.

El Templo de Seti jugó un papel importante en la reivindicación de su familia en su casa real legítima. Antes de la ascensión al trono por el padre de Seti, Ramsés I, los antepasados de Seti no eran más que los guerreros, los generales en la mayoría. Sin sangre real en sus venas, Seti tenía que consolidar su posición, y una de las maneras de hacerlo era construir templos. Como las reformas religiosas de Akhenaton hicieron visitante los antiguos dioses, la dedicación de Seti de su templo a Osiris y otras deidades egipcias importantes simbolizó un retorno a la forma de vida tradicional, lo que permite a sí mismo a ser visto como un restaurador del orden.

LISTA REAL DE ABYDOS

Aparte de ser una herramienta de legitimación importante para la dinastía de Seti, la Lista de Abydos rey era también un documento muy importante para nuestra comprensión de los reyes del antiguo Egipto, especialmente los del Antiguo Reino y el Primer Periodo Intermedio. Aunque la lista proporciona el orden de los gobernantes del Imperio Antiguo, es mucho más valioso para el hecho de que es la única fuente conocida por los nombres de muchos de los reyes de las dos primeras dinastías del Primer Periodo Intermedio (dinastías 7 y 8 ). El Templo de Seti en Abydos era un proyecto estratégico de construcción por parte de Seti I con el fin de reforzar la afirmación de su familia en el trono de Egipto. Este deseo de legitimidad también ha beneficiado indirectamente a nosotros hoy en día, como Seti dejó una lista de reyes que ayudaron parcheados algunos agujeros en la historia de la realeza egipcia, así como un monumento espectacular que sigue siendo visitado por miles de personas cada año
 

TEMPLO OSIREION - CENOTAFIO DE SETI I

 

Osirión (dibujo de Naville)

El Osirión también se conoce como la tumba de Osiris, mientras que el templo de Sethy se conoce como el templo de Osiris.

Abydos era el sitio principal de la adoración de Osiris, señor del mundo terrenal. Según la mitología egipcia, fue en Abidos donde Isis encontró la cabeza de Osiris, quien había sido descuartizado por su hermano Seth. Por eso se convirtió en una ciudad sagrada y se erigieron diversos templos. Osiris, Isis, y su hijo Horus fueron las figuras fundamentales en la religión de Egipto antiguo, parte del grupo de “dioses y semidioses” que gobernaron Egipto antes de la 1.ª Dinastía, en un período conocido como Zep Tepi, “el primer tiempo”.

Hay un par de cuestiones sobre el Osirión que hacen repensar su datación y origen.

1. El Osirión fue construido unos 8 metros por debajo del nivel de los cimientos del templo de Sethy, sin razón aparente. Esto da a pensar que quizás se construyó cuando era precisamente ese el nivel del estrato superior de la tierra, y que luego con el paso del tiempo y la acumulación gradual de sedimentos, se fue elevando hasta quedar en el nivel del templo de Sethy. Esta hipótesis presupone por tanto que el Osirión es muy anterior al templo de Sethy

Más aún, se cree que de haber sido contemporáneos, el Osirión podría haber estado debajo de las aguas del Nilo, más aún de lo que esta hoy. Actualmente no es posible acceder al interior del Osirión debido a que el nivel freático de la capa de agua subterránea es de 1 metro de altura aproximadamente. Por esto, la hipótesis alternativa señala que el Osirión es anterior al período de la desglaciación, cuando el nivel de las aguas era asimismo muy inferior.

Otro dato que apoyaría esta hipótesis es que se han encontrado crustáceos incrustados en algunas piedras del templo. Dado que no hay crustáceos en el Nilo (es de agua dulce), y suponiendo que dichas conchas no se encontraban ya en las piedras en la cantera, se podría inferir que el Osirión podría haber estado cubierto por el mar en algún momento remoto. Esto acompañaría la teoría de que ya existiría en el momento de la desglaciación, más de 12.000 años atrás.

2. Por otro lado, el estilo arquitectónico del Osirión, así como sus materiales y montaje, no tienen la misma línea arquitectónica del templo de Sethy. El estilo despojado del Osirión no se suele ver en otros templos egipcios, así como tampoco su método constructivo de rocas encastradas.

Los imponentes bloques de piedra (algunos de más de 60 toneladas) se ensamblan entre sí con absoluta precisión. Hay bloques en “L”, con ángulos de 90º, para encajar a la perfección en las esquinas.

Es asombroso observar pasillos de muros construidos con rocas irregulares (como las vistas en las pirámides) de forma simétrica entre muros opuestos. Es impensable que esto sea mérito del azar, sino que se trata evidentemente de una obra claramente preconcebida, en un total logro de diseño y construcc

3. Pero por sobre todas las cosas que asombran en Abydos, hay una que sobresale. Existe un dibujo geométrico grabado en una columna, conocido como “la Flor de la Vida”.

Este detalle pictórico es llamativo por varios motivos:

1. Se trata del único grabado con tal motivo hecho por los egipcios. No existe ninguna otra expresión de tal símbolo en dicha cultura.

2. Posee una perfección geométrica llamativa, tanto en la redondez de sus curvas como en lo parejo del grosor de sus líneas. Es perfectamente simétrico y proporcional, realizado con una técnica aún desconocida que le otorga a esta imagen una vista nítida y precisa.

3. La Flor de la Vida es parte de lo que se considera Geometría Sagrada, que es la creencia de que existe una relación entre la geometría, la matemática y la espiritualidad. De todas las representaciones de este símbolo, que las hay en todo el mundo, el de Abydos es el más antiguo que se conoce

LA FLOR DE LA VIDA GRABADA

REFERENCIA DIDÁCTICA

Los reyes de la primera dinastía, y algunos de la segunda, también fueron enterrados aquí, y el templo fue renovado y ampliado por ellos. Se construyeron grandes recintos funerarios de adobe (denominados posteriormente fortalezas), en el desierto, cerca de la ciudad, por tres reyes de la segunda dinastía, siendo el más completo el de Jasejemuy.

Pepy I, faraón de la Dinastía VI, construyó una capilla funeraria que, evolucionado a lo largo de los años, se convirtió en el Gran templo de Osiris, cuyas ruinas aún perduran dentro del recinto de la ciudad. Abidos se convirtió en el principal lugar del culto a Osiris.

Durante el Primer Periodo Intermedio, el principal dios de la zona era Jentiamentiu, que comenzó a ser visto como un aspecto de Osiris, y con la progresiva fusión de las deidades se les consideró como un mismo dios, con el epíteto que tenía Osiris, "El primero de los occidentales".

Senusert III de la Dinastía XII, construyó una gigantesca tumba perforada en la roca, y asociada a esta tumba erigió un cenotafio, un templo de culto, y una pequeña ciudad (conocida como Wah-Sut) utilizada por los trabajadores de estas edificaciones.

Durante la Dinastía XVIII, Ahmose I, inició una gran capilla, donde luego, Thutmose III, construyó un templo mucho más grande, con una calzada procesional desde el templo al cementerio, con una gran puerta de granito.

Sethy I, de la Dinastía XIX, fundó un templo al sur de la ciudad, en honor de sus predecesores, desde las primeras dinastías. El templo fue terminado por Ramsés II, quien también construyó un templo algo menor. Merenptah añadió el Osireion, situado al norte del templo de Sethy.

Ahmose II, de la Dinastía XXVI, reconstruyó de nuevo el templo, y erigió un gran obelisco de granito rojo. La construcción más reciente fue la de un nuevo templo de Nectanebo I en la Dinastía XXX. En la época ptolemaica la ciudad había decaído y ya no se levantaban más obras monumentales.

Cultos

Desde los primeros tiempos, Abidos fue un importante centro de culto, primero del dios local Jentyamentiu, y más tarde de Osiris, a partir del final del Imperio Antiguo. El cementerio protodinástico fue identificado como el lugar del enterramiento de Osiris, y la tumba del faraón Dyer fue considerada la mitológica tumba de Osiris.

Culto a Osiris

Tanto Plutarco como Heródoto recogieron en sus textos referencias a Abidos, haciendo especial alusión a la tumba de Osiris y a su culto, que surgió a finales de la dinastía V.

Abidos fue centro religioso de gran veneración popular en Egipto. El culto a Osiris, en el que se representaba ritualmente la muerte y resurrección del dios, atraía a peregrinos de todos los rincones del país. Mucha gente deseaba participar en estas ceremonias en las cuales se realizaban ritos con procesos de dolor y muerte para luego poder resurgir o revivir en un mundo y con una conciencia completamente nueva.

Faraón Dinastía Tumbas
Horus Escorpión I 0 Uj
Horus Iry 0 B1 B2
Horus Ka 0 B7 B8 B9
Horus Escorpión II 0 B50
Narmer I B16 B17
Aha I B10-15-19
Dyer I O
Dyet I Z
Merytneit I Y
Den I T
Adyib I X
Semerjet I U
Qaa I Q
Peribsen II P
Jasejemuy II V


REFERENCIA DIDÁCTICA

Necrópolis de Umm el-Qaab

Los más antiguos documentos de escritura conocidos son un conjunto de 300 jarras y tablillas de arcilla, encontradas en el enterramiento del soberano predinástico Horus Escorpión I en la necrópolis de Umm el-Qaab, Abidos, fechados entre 3300 y 3200 A.E.C. Los descubrió el equipo del Instituto de Arqueología Alemán dirigido por Günther Dreyer el año 1997. La datación se hizo mediante carbono-14.

REFERENCIA DIDÁCTICA

Están inscritos con caracteres jeroglíficos incisos o dibujados con tinta, desvelando una verdadera escritura, compuesta de signos fonéticos, que relacionan los impuestos pagados en especie al rey, mencionando aceite, lino... y la correspondiente ciudad, no siendo la tradicional escritura ideográfica conocida durante este período.

Umm el-Qaab

Umm el-Qaab (en árabe: أم القعاب‎) «La madre de las vasijas», nombre dado por la enorme cantidad de fragmentos de cerámica descubiertos en la zona. Está situada cerca de Abidos, y es célebre por la necrópolis que allí se encuentra, descubierta por Emile Amelineau en 1895, con tumbas pertenecientes a gobernantes predinásticos y faraones de la primera y segunda dinastías (c. 3100 - 2700 a. C.)

El lugar fue objeto de gran interés y numerosas expediciones arqueológicas, dirigidas por célebres egiptólogos, tales como: Emile Amelineau, Flinders Petrie, W. Kayser, y G. Dreyer.

 

Todas las tumbas fueron horadadas en el suelo pero no se conoce como era la forma de la construcción que las cubría. En este punto hay mucha controversia entre eruditos y han sido propuestas varias hipótesis por F. Petrie, H. Ricke, y G. Reisner, entre otros.

La idea más factible parece ser la hipótesis propuesta por Jean-Philippe Lauer: una estructura con muros de adobe, levemente inclinados, de unos dos y medio metros de altura, rellenos de arena o grava.

Tumba de Narmer en Umm el-Qaab

Listas Reales y datos arqueológicos

Dreyer encontró en el cementerio real de Umm el-Qaab (1985-95) marcas de sellos con los nombres de:

Los nombres, inscritos en este orden, confirmarán la existencia de estos reyes y el orden sucesorio de los faraones de la dinastía I de Egipto.

Restos arqueológicos

En la zona se encuentra la necrópolis de Umm el-Qaab, donde se enterraron los reyes predinásticos y de las primeras dinastías de Egipto. En el Imperio Nuevo, algunos faraones ordenaron construirse cenotafios en Abidos; destacan los templos funerarios de Sethy I y Ramsés II, gobernantes de la dinastía XIX. En enero de 2014 se descubrió la tumba del faraón Seneb Kay.

TEMPLO DE RAMSÉS II EN ABIDOS

La tumba del faraón Seneb Kay.

REFERENCIA DIDÁCTICA

 

La tumba del faraón Seneb Kay.

La tumba del faraón Seneb Kay.