"EL-KAB"



Las ruinas de la ciudad de Elkab, a la que se puede llegar sin problemas por la carretera moderna en dirección a Asuán están situadas cerca del curso fluvial, aproximadamente a 80 Km al sur de Luxor. Elkab, la antigua Nejeb, fue uno de los lugares sagrados de Egipto desde la antiguedad, junto con la ciudad hermana de la orilla occidental, Hieracómpolis. Estuvo habitada desde los albores de la historia faraónica y fue el principal lugar de culto de la diosa con forma de buitre Nejbet, divinidad de la corona y del pais del Alto Egipto.

TUMBA RUPESTRE DE PAHERI

TUMBA DE AHMOSIS HIJO DE EBANA EN ELKAB

"El Templo de Amenofis III"

Situado , en la profundidad del wadi, solitario y asislado en medio de este desierto pedregoso y desolador, Amenofis III terminó la construcción de este pequeño templo, que fué mandado construir por su padre, Tutmosis IV, y reconstruido más tarde en la época Ptolemáíca. Está dedicado a las diosas Nejbet y Hathor, y dado su pequeño tamaño, y el lugar en el que se encuentra situado, los egiptólogos creen que se pudo haber utilizado como estación de reposo, esto es, como capilla reposadero para albergar la barca sagrada de Nejbet durante sus salidas procesionales por estos parajes de su dominio.
El pequeño santuario está formado por un patio columnado, a través del cual se accede a la capilla en la que cuatro columnas con capiteles Hathóricos, sostienen el techo decorado con representaciones de la diosa buitre Nebjet, que con sus alas extendidas, parece proteger todo el santuario.





 

Todos los muros están rematados, en su parte superior, con un bonito friso formado por emblemas Hathóricos intercalados con los cartuchos reales. Motivos decorativos que también se repiten en los intercolumnios de la capilla.

 

Bajo el friso, bonitas escenas que conservan bien los colores nos muestran al faraón Amenofis III y su padre, Tutmosis IV, realizando ofrendas ante diferentes deidades.

 

Neb-Maat-Ra recibiendo de nuevo el aliento divino de manos de Horus de Hieracómpolis, a la izquierda; a la derecha presenta ofrendas a la diosa Nejbet.

Detalle de la foto anterior en la que vemos al faraón portando una corona formada por dos altas plumas, con disco solar en el centro, y sustentada sobre unos cuernos de los que sobresalen dos cobras coronadas con un disco solar. La diosa buitre Nejbet le protege con sus alas, y sobre el haz de papiros vemos a Uadjet, la diosa cobra, protectora del Bajo Egipto.

Tutmés IV y su hijo Amenofis III son representados ante sendas mesas de ofrendas